lunes, 4 de noviembre de 2013
Esperándote 9 meses
Mi embarazo fue perfecto. Nueve meses sin dolores, molestias ni ninguno de esos síntomas nefastos que todo el mundo me decia. Quedé embarazada en enero, y solo tuve una semana durante febrero en donde me sentí realmente mal, pero esa semana se pasó muy rápido y pronto me olvidé de lo que había sido.
El primer trimestre tuve mucho sueño y me la pasé durmiendo! Seguí yendo el gimnasio y a running (aun que solo caminaba, ya que el Dr. me prohibió correr) En la oficina los jefes estaban de vacaciones, y más de una vez me tiré a dormir en el piso porque no soportaba más el sueño.
El fin de semana de regreso de nuestras vacaciones en Atlántida (o en Atlántida) te concebimos. Ese día, el que yo prefiero recordar como el día clave fue un domingo. Habíamos vuelto el sábado de las vacaciones y nos pasamos el día en la pileta y tomamos jugos de naranja y zanahoria.
El fin de semana siguiente a ese me la pasé durmiendo sin parar. El domingo a la noche sospeché que algo raro andaba pasando. El lunes fui a trabajar y la cabeza ya me iba a mil por hora. Al mediodía me llamaron Kev y Eve desde México por Skype para decirme que Kev tenia la sensación que yo estaba embarazada. Me empecé a reir, y me dicen: De que te reís? Estas embarazada posta? Y yo conteste: No lo se, pero tengo la sensación! Y me dijeron: Andá ya mismo a comprarte un Evatest, te llamamos a la noche. Y eso hice, salí al mediodía y me compré el evatest en la farmacia. A la noche fui a correr, y sabía que esa noche me haría el examen.
A diferencia de todos los lunes, ese lunes Iván vino a dormir a casa y Hernán no lo acostaba MAS y yo me hacía pis encima y hice todo el esfuerzo del mundo por no hacerme pis encima. Mientras Hernán bajaba la escalera, fui a hacerme el test, y al toque, pero en cuestión de segundos ya se podía ver el + en el palito. Nuestras sospechas estaban confirmadas! One shot!
A partir de ahí hicimos una ecografia y ya escuchamos tu latido. Estaba de 7 semanas. De ahí en más nuestra vida cambió para siempre y yo de a poquito fui cayendo en la idea de lo que se venia los próximos meses, y el resto de mi vida.
De ahí en más, cada dos semanas nos sacamos fotos de la panza para ver como iba creciendo. Este fue el resultado de esa sesión de fotos bisemanal!
Elegimos el obstetra, el Dr. Gustavo Baumeister del CEMIC. El nos atendió todo estos meses. Un amor.
Al día siguiente del Evatest le contamos a Iván la noticia, aun que la primera en enterarse fue mi mamá que la llamamos esa misma noche por Skype para contarle la noticia. De a poco fuimos contandole a nuestros amigos y hermanos y todos estaban FELICES como nosotros.















